martes, 28 de agosto de 2018

LAS RELIGIONES DE JAPON, GUERREROS ENAMORADOS DE LAS ARTES Y LAS LETRAS


Los japoneses proceden de la mezcla de pueblos de diverso origen (y lo mismo puede afirmarse de su cultura), llegados en su mayoría del continente asiático. No obstante, aprovecharon elementos tan dispares con tanta habilidad, que consiguieron crear una de las civilizaciones más típicas del mundo. Ello se prueba con el hecho de que, prescindiendo del sintoísmo (religión nipona autóctona), Japón supo matizar el budismo, que en él tiene una larga historia, con la creación de una doctrina y una secta tan característica como el zen, la cual modeló de modo decisivo gran parte de su civilización.

Guerreros enamorados de las artes y las letras

Es poco lo que se sabe de Japón en la edad anterior a la historia. En el siglo IX a. de J. C., se hallaba habitado por los ainos, protocaucásicos, de tez blanca y barbados, a los que grupos étnicos emigrantes (los futuros nipones), salidos del Asia oriental, Malasia y Polinesia, desplazaron hacia el norte.
 
Hacia el siglo VI anterior a la era cristiana, los invasores estaban repartidos en tribus, que luchaban sin descanso entre sí por la propia hegemonía. Finalmente se impusieron los jefes más progresistas, es decir, los que habían sido educados en la cultura córeana. Así, en el siglo V, surgió en el centro de Japón el gobierno de los Yamato, que es posible considerar como el inicio de la tradición imperial japonesa.
 
Sin embargo, la cohesión del poder no empezó a apuntarse hasta bastante después, gracias a las campañas contra Corea, durante las cuales, hacia el año 400 d. de J. C., la cultura china, y con ella la escritura, entró en el archipiélago.
 

AKENATÓN, EL SERVIDOR DE ATÓN

 
Los faraones más notables de la dinastía XVIII, con el encumbramiento de Amón-Ra como dios de la familia reinante, asistieron al beneficio inaudito que los sacerdotes obtenían de su culto.
 
El clero egipcio había consolidado su poder, que llegó a ser asfixiante, al recibir una parte de los tesoros capturados al enemigo, en las campañas de expansión territorial, y de los cautivos hechos al adversario, amén de las donaciones de tierras debidas a la piedad de los príncipes y altos dignatarios. Así, el templo de Karnak llegó a ser una enorme construcción de esplendor inconcebible.
 
Amenofis (1408-1372) se percató del creciente peligro que significaba para la autoridad real el poderío del sacerdocio. Como expediente con que aminorarla, se decidió a trasladar su palacio lejos del santuario.

domingo, 26 de agosto de 2018

TAOISMO: DIOSES DE INNUMERABLES ORÍGENES


La diferencia que existe entre el taoísmo, una de las principales religiones chinas, y las otras dos más importantes, o sea el confucianismo y el budismo (en la práctica las tres pueden considerarse en China como partes de un mismo cuerpo), estriba en su carácter mágico y religioso, frente a la índole político-moral del confucianismo y al carácter metafísico del budismo.

Puede decirse que sólo establecieron distinciones entre ellas sus respectivos sacerdotes. Por esta razón se encontraban antaño en la China continental los templos llamados de "las tres doctrinas", en los que se veneraban imágenes de Buda, Confucio y Lao-tse.
 
El taoísmo deriva de la doctrina del tao, pero no como la expuso Lao-tse, sino de un aspecto corrupto de la misma, y puede definirse como la primera fe popular china, con adiciones más o menos puras de filosofía, tradición y ritual.
 
Lao-tse fue un filósofo que, con Confucio, se convirtió en la personalidad más influyente de la vida espiritual de China. El nombre con que le conocen los occidentales no es, en realidad, sino un epíteto que significa "filósofo venerable" antes de que consiguiera celebridad y se le denominase por él, se llamó Li Erh (c7.604-5312). Fue archivero en la corte de los Chou; salvo esto, muy poco se sabe de su vida.

EL MITO DE ZAPOTEC SOBRE LA CREACIÓN


Entre los zapotecas, pueblo relacionado con los mixtecas, hallamos una concepción similar del proceso creativo. Cozaana es mencionado como creador y hacedor de todas las bestias en el valioso diccionario zapoteca del padre Juan de Córdoba, y Hui-chaana como el creador de hombres y peces. Así tenemos dos creaciones separadas para hombres y animales.

Cozaana atribuía al Sol la creación de todas las bestias, pero, extrañamente, es aludido en el diccionario de Córdoba como «procreador», mientras que indudablemente se trata de una deidad masculina. Huichaana, el creador de los hombres y los peces, es, por otro lado, aludido como «agua» o «el elemento de agua» y «diosa de la generación».

EL NOAH MEXICANO Y LAS INUNDACIONES


Las leyendas sobre las inundaciones, aunque parezca mentira, ocurren con mucha más frecuencia entre el pueblo, de Nahua y afines que en las demás leyendas sobre la creación.
 
El Abbé Brasseur de Bourbourg ha traducido una de estas historias directamente del códice Chimalpopoca, un trabajo en Nahuatl datado en la última parte del siglo XVI. Narra los hechos sucedidos al mexicano Noah y su esposa Nena de la siguiente manera:
 
«Y este año fue de Ce-calli, y el primer día todo se había perdido. La montaña estaba sumergida en el agua y el agua permanecía tranquila durante cincuenta y dos primaveras.»

viernes, 24 de agosto de 2018

EL SIJISMO Y LOS SIJS


Los sijs, cuyo número total asciende a unos seis millones, representan una comunidad religiosa del Penjab, cuyo nombre, en el transcurso del tiempo, se ha convertido en la designación de un pueblo.
 
La fundó Nanak (1469-1539), el primer guru, con el propósito de unir a hindúes y musulmanes en un solo cuerpo. Los guru que le siguieron, hasta nuestros días, tanto por circunstancias históricas como por iniciativa propia, no sólo hicieron evolucionar la creencia inicial, sino también transformaron a los sijs en una fuerza militar de enorme eficacia. Esto último se debió sobre todo a la persecución religiosa a que los musulmanes los sometieron durante el reinado de Jihangir, sucesor de Akbar, precisamente cuando Guru Arjan compuso el Adigrant, la "Biblia" sij, que contiene las enseñanzas de Nanak y sus sucesores, y las de los santos que los precedieron.
 

EL BUDISMO: UNA APORTACIÓN DE LA INDIA AL CELESTE IMPERIO


El budismo tuvo gran influencia en las religiones de China. Se introdujo en este país, durante el período de los Han, a través de las caravanas que cruzaban el Asia Central. Al poco tiempo florecieron monasterios en algunas provincias chinas, de los que ya se tiene noticia en la segunda mitad del siglo I. Su desarrollo mayor y su aceptación bastante general ocurrieron entre los siglos III y VI.

 
En lo histórico, principalmente en la época mencionada en último lugar, a consecuencia de la protección imperial, los budistas comenzaron a conquistar privilegios y exenciones, que les animaron a llevar a cabo un amplio movimiento de proselitismo, sólo estorbado por la persecución del año 844. De las dos escuelas de budismo, la del Hinayana ("Pequeño Vehículo"), de naturaleza conservadora, y la del Mahayana ("Gran Vehículo"), fue ésta la que se impuso en China. El Mahayana tiene un aspecto filosófico y esotérico, y otro religioso y exotérico; este último se enriqueció con una mitología y un culto ritual de devoción y así llegó a confundirse en muchos aspectos con el hinduismo.
 

LAS RELIGIONES DE CHINA


El colosal país chino, en cuyo seno nacieron el confucianismo, el taoísmo y numerosas creencias locales, que forjaron de modo casi decisivo el espíritu del pueblo (sin contar con el budismo, de origen foráneo), se caracteriza por una historia dilatada, que se proyectó hacia las naciones occidentales con la apariencia de progresos de índole material, y que influyó en muchas orientales en lo espiritual.
 
Históricamente, el nacimiento de la civilización china se pierde, como suele decirse, en la noche de los tiempos. Las excavaciones arqueológicas han probado la existencia de gentes que evolucionaron, con anterioridad a los períodos históricos y protohistóricos, desde tipos prehumanos hasta los actuales, durante siglos y más siglos. Desde los homínidos hasta la Edad de bronce (2000-1800 a. de J. C.), la prehistoria traza una imagen oscura e inconexa de China.
 
La primera forma de gobierno, imperfectamente conocida, se debe a los Hsia, que dominaron en el valle del rio Hoang-ho desde, aproximadamente, 1994 a 1523, fecha la última que asistió a la aparición de la dinastía Sang (1523-1027 a. de J. C.), la cual se caracteriza por los excelentes objetos de bronce que llegó a elaborar. Los Sang fueron desposeídos y barridos de la escena política por los Chou (1027-256), que tenían la jefatura de un poderoso pueblo de la frontera occidental. Los Chou se establecieron en el noroeste de China y ampliaron considerablemente sus dominios, hasta que el país se fragmentó en numerosos estados feudales. Por fin, la dinastía de los Chin se impuso e inició una clase de gobierno que persistió hasta la Edad Moderna.

LAS CASAS DE ETERNIDAD O TUMBAS EGIPCIAS

 
La "casa de eternidad", o sea la tumba, es expresión de las creencias egipcias, gracias al cumplimiento de las cuales el egipcio podía atender a su viaje al más allá con la conciencia tranquila.
 
Pueden considerarse dos clases de tumbas: particular y real u oficial, fácilmente distinguibles una de otra.
 
Las particulares constaban de dos partes distintas. La más esencial fue siempre la cámara funeraria, situada en el fondo de un pozo, al amparo de los saqueos, peligrosos para la supervivencia del difunto. El cadáver de éste descansaba en un sarcófago o urna de piedra casi inviolable, y estaba rodeado de vituallas, pues se creía que el alma de los muertos vivía en el interior del sepulcro, cerca del cuerpo. La segunda parte consistía en una superestructura, cuya fachada tenía el aspecto de un palacio. En el lado meridional de la misma había un nicho, orientado hacia el Nilo. Ambas porciones sepulcrales se comunicaban por una chimenea o, más tarde, por un pozo, que tenía en la parte alta un orificio detrás del nicho. Por él, el alma "salía al día", es decir, al mundo, y también por él se enviaban las ofrendas destinadas al muerto.