La mayoría de las leyendas de la mitología egipcia eran tan bien conocidas popularmente que raramente llegaban a ser escritas. Frecuentemente, un mito es parte de referencias dispersas en himnos y oraciones, inscripciones en templos y pirámides y otros extraños orígenes, como los hechizos que se suponía curaban las mordeduras de escorpión.
Muchos antiguos escritores griegos, fascinados por las deidades egipcias, reprodujeron sus mitos, pero es difícil saber a ciencia cierta si estas versiones tienen muchos cambios con respecto al original. Algunos mitos, como el de la muerte y resurrección de Osiris, eran representados durante las ceremonias reales y en los templos cuando llevaban a cabo algún ritual.
Los sacerdotes de los grandes centros religiosos, como el templo de Ra en Heliopolis, el templo de Ptah en Menfis o el templo de Thoth en Hermópolis, representaban ciclos de mitos con su propia deidad corno figura central. Todos estos ciclos incluían los mitos de la creación, porque para los egipcios fue el único suceso realmente importante de la historia.
