No siempre se adaptan a vivir en pareja porque son impredecibles.
Tiende a tener relaciones libres y desenvueltas, relaciones ricas en imaginación pero sin mucha continuidad, siempre buscando el amor ideal.
A los acuarios, la sensibilidad y la sensualidad los conduce a una imaginación desbocada, lo cual les da una ansiedad que los conduce a rodar de cama en cama, a la búsqueda de nuevas sensaciones no convencionales.
A menudo abiertos mentalmente, tolerantes, dúctiles, diplomáticos, renuncian a los roles clásicos de pareja para formar muchos estilos al tipo Víctor-Victoria.
Lo más importante para ellos no es el sexo con el que se acuesten, sino su dignidad como personas y como seres humanos.
