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viernes, 30 de noviembre de 2018

LOS DIOSES NÓRDICOS ODÍN, THOR, TIW


Fue Odín el descubridor de las Runas, mientras llevaba a cabo un ritual de autosacrificio. Se rajo primero el cuerpo con la punta de su lanza y acto seguido se ató a Yggdrasill. Durante nueve días rehusó comer y beber. Finalmente fue capaz de adentrarse en las mismísimas entrañas del ser, donde vislumbró los caracteres Rúnicos.
 
Con un grito llegó hasta abajo y se apoderó de ellos. El esfuerzo fue tan enorme que la deidad se desmayó, pero atrapó las Runas y ellas fueron su legado para el presente. Los romanos llegaron a asociar a Odín con Mercurio por sus poderes mágicos y su gran erudición. Se le asignó el día de la semana Mercuri dies que correspondía en el norte a Wednesday.
 
Sin embargo, Odín es un ser complejo. Sería legítimo asociarlo con Marte, ya que él es dios de Woden y señor de la batalla. Igualmente se le podría asociar con Júpiter, pues tanto Júpiter como Odín son jueces y patriarcas. En este último papel, como padre del universo, es con el que Odín está más íntimamente relacionado en la última etapa de su culto.
 

lunes, 12 de marzo de 2018

MITOLOGÍA ESLAVA


Los eslavos, de estirpe indoeuropea, están hoy divididos en tres grandes grupos, con algunas subdivisiones que aquí se pasan por alto: orientales (rusos, ucranianos y rusos blancos), meridionales (croatas, servios, búlgaros y eslovenos) y occidentales (polacos, checos y eslovacos), todos los cuales abrazaron el cristianismo entre los siglos VII y X, por influencia de Bizancio o latina.
 
Su primitiva religión (debido al tardío conocimiento de la escritura entre estos pueblos) se conoce a través de textos posteriores a la desaparición oficial de la misma; a los datos así suministrados hay que agregar las noticias que proporcionan la arqueología y el folklore.
 
El panteón eslavo, tal como ahora se conoce, destaca por la diversidad de nombres que reciben los dioses más importantes; a pesar de ello, tienen éstos tantos rasgos comunes, que es posible remontarse a través de los hilos que ofrecen hasta la fisonomía que debió de tener el panteón original.
 
En efecto, todos los dioses ejercen su poder gracias a la figura de un caballo y se representan con tres, cuatro o más cabezas, lo que es una forma elemental de expresar la facultad de la omnividencia propia de la divinidad y que revela una noción superior de la misma.