Ante todo, no es posible definir el concepto o idea que el hombre prehistórico tenía de Dios.
Los restos culturales que de su actividad se conservan permiten sólo colegir que tuvo impulsos religiosos, e inducir algunas de sus creencias mágicas, espirituales y ultraterrenas, de la comparación con las correspondientes a los pueblos primitivos actuales. Las tumbas, pinturas y documentos plásticos y monumentales son muy útiles en este sentido.
Del Paleolítico inferior, la edad prehistórica más remota, se conservan contados restos humanos fósiles, que se han descubierto en distintas partes del mundo, sobre todo en África.
El Paleolítico medio suministra numerosos elementos de conocimiento sobre la existencia de un tipo humano muy difundido: el hombre de Neanderthal. El estudio de los vestigios que ha dejado proporciona algunos detalles en lo que concierne a la religión. Enterraba a los muertos yacentes y disponía instrumentos de piedra junto a ellos. Los esqueletos tienen la cabeza apoyada en el antebrazo derecho o están en posición fetal, es decir, con las extremidades replegadas sobre el cuerpo, especialmente sobre el pecho, y sujetas con ataduras. Cerca de ellos, se han descubierto cráneos y fémures de animales, cuidadosamente acumulados, como si obedeciera a una intención ritual, lo mismo que el conjunto de los hallazgos.



