La astrología es una de las artes esotéricas más antiguas. Era practicada en Sumeria, la civilización más antigua del mundo, hacia el 4300 a. de C. y puede que tenga sus orígenes en las profundidades de la prehistoria, puesto que existen pruebas de un estudio del firmamento nocturno efectuado por individuos de la Edad de Piedra Antigua.
Hoy en día es también una de las artes esotéricas más difundidas, aunque en una forma corrupta desacreditada por la mayoría de los astrólogos consagrados.
Casi todos los periódicos y revistas publican una sección astrológica que ofrece predicciones y consejos a los nacidos bajo cualquiera de los doce signos solares.
Aunque a menudo identificada como «observación de las estrellas», la astrología se ocupa de interpretar la influencia de los planetas en las actividades humanas. Para conseguirlo, los astrólogos adoptan dos procedimientos que saben son inexactos. Clasifican el Sol y la Luna como planetas y efectúan sus cálculos como si la Tierra fuese el centro del sistema solar.
En la astrología popular (la modalidad que aparece en las secciones de los diarios), el término «horóscopo» se emplea de una forma licenciosa, y por norma general se refiere a una interpretación basada tan sólo en la posición zodiacal del Sol del individuo.
Cuando alguien dice que «nació bajo el signo de Tauro» quiere decir en realidad que nació cuando el Sol pasaba por esa porción del zodíaco denominada a partir de la constelación Tauro, un fenómeno que acontece todos los años entre el 21 de abril y el 22 de mayo.
