El budismo posterior, que ha llegado hasta nuestros días, resulta de una transformación radical del primero, ya que ha creado su teología, mitología, magia, culto, instituciones y ritual.
Del Buda humano, que vivió, luchó y predicó en este mundo, se pasó a un Buda legendario, que había existido varias veces antes y después del auténtico. Así se desarrolló la creencia de que hubo y ha de haber múltiples Budas; por otra parte, se creyó que el histórico fue más que humano y, al propio tiempo, que el mismo fue un avatar o encarnación del sobrenatural. Éste ejecutó gran número de prodigios, aunque el Buda auténtico obró al parecer muy pocos milagros.
También se opina en el budismo remozado y alterado que los santos, los cuales ingresan inmediatamente en el nirvana, son sustituidos en el mundo por los Bodhisattvas, es decir, las personas que llegarán a ser Buda en una de sus vidas futuras. Para ello, irán ganando en mérito y santidad, en cada transmigración, hasta que se conviertan en un Buda igual al primero, que les sirve de dechado; además, darán nuevo impulso al budismo.
