Los celtas unían los ritos estacionales con la exuberancia de sus fiestas. Beltaine era considerada la fiesta de entrada en la estación de la procreación, de los matrimonios y las ceremonias de Iniciación en la edad viril.
En Beltaine la unión del Gran Dios Cernunnos y la Gran Diosa Madre simbolizan la conexión de las fuerzas del amor y la fertilidad divinas. Una noche ritual para alejar nuestros males y problemas y atraer el amor a nuestras vidas.
EL CALENDARIO CELTA
El calendario celta precristiano consta de 13 meses y se conservó en algunas aldeas y zonas rurales inglesas hasta el siglo XIV. Si hablamos de trece meses de veintiocho días, es porque evidentemente es un calendario lunar, aunque también los druidas conocían la duración y división del año solar, es decir, el tiempo que tarda la Tierra en recorrer su órbita alrededor del Sol. Lo aplicaban para la siembra y la cosecha de los productos agrícolas.
Para los celtas el registro del tiempo se hacía en función de las noches y no de los días. Todos los meses (lunares) tenían una mitad positiva, luminosa y fértil, cuando la Luna estaba en Cuarto Creciente y Llena. La otra mitad era negativa, oscura y estéril, correspondía a la Luna en Cuarto Menguante y Nueva.
Por otra parte, a cada mes, se le atribuía una letra, un árbol y una piedra. Las estaciones del año eran 5 y constaban de 72 días, más "cinco días sombríos". En ellas había 9 Grandes días: las 4 grandes fiestas Imbolc, Beltaine, Lughnasad y Samain) más los 5 días sombríos.
