A un Piscis hay que impresionarlo. El nunca dará el primer paso. Son receptivos y pasivos. Necesitan observar a la persona amada.
Siempre están invadidos de sensaciones y emociones múltiples y se encuentran perdidos en sueños sin límites. Su ánimo sube y baja como un yoyó y es extremadamente emotivo y vulnerable.
En las decisiones que se refieren al amor siempre acuden a los sentimientos, las premoniciones y las sensaciones, porque su capacidad de alta espiritualidad les hace sentirse en comunicación con el ser amado. Así que necesitan de un compañero que les ayude dulcemente a tomar decisiones, que respalde sus sueños, que les muestre un camino de realizaciones y les de seguridad, porque suelen enamorarse de sus opuestos, es decir, personas de agudo carácter y que les ayuden a salir de sus crisis de desmoralización, que son muy frecuentes.
Los piscianos son amantes sensibles, refinados, sensuales y creativos, están convencidos de que el amor y el sexo son la misma cosa (así que no delires de tristeza si te engañan, porque pronto volverán más dedicados que nunca hasta ti).
