El planeta que guía a Tauro es Venus, que en astrología ha señalado también otro importante signo: Libra.
En Tauro, Venus es la diosa del amor, tiene un significado de fertilidad, de amor como elemento de fecundación universal. Es la diosa de la belleza, y entre los romanos tenía el rol de protectora del amor sexual como expresión de la vitalidad y la exuberancia.
Los nativos de este signo, generalmente, desean gozar de la forma más simple y aprovechar las ocasiones de felicidad que les ofrece la vida. Una vida dura, sin comodidad, mortifica su capacidad.
La naturaleza de estos nativos es reflexiva, capaz de ponderación y concentración, y están dotados de un sólido equilibrio interior. Tiene gran capacidad de trabajo y de resistencia física y psíquica frente a las dificultades.
Los planetas Venus y Júpiter sugieren un gran amor, casi una profunda comunión con la naturaleza. Dan gran importancia a los valores familiares y tradicionales. Ven la continuidad de la vida a través de la procreación; de ahí el deseo de estabilidad y seguridad como garantía para el futuro de los hijos.
Los Tauros son, en general, metódicos, pacientes, tenaces, cautos en las amistades y en las novedades, escasamente ocupado en cuestiones de orgullo y de prestigio personal.

