El horóscopo chino se remonta más allá de la antigüedad del hombre oriental. Tanto en China como en la India atribuyen a Buda la creación del calendario.
Antes de poner fin a su vida en la Tierra, Buda mandó a llamar a todos los animales para darles un premio por su fidelidad. A cada uno le asignó un año, que llevaría el nombre del animal al que estaba dedicado; y todos los acontecimientos que allí sucedieran serían precedidos por la naturaleza y personalidad de cada animal. De la misma manera, quién naciera en ese año gobernado por un animal en particular, adoptaría su personalidad y misteriosamente su psicología.
Con más de 5.000 años de antigüedad sobre la era cristiana, el horóscopo chino nace de una civilización particular, extremadamente relacionada con la Naturaleza y sus ciclos; con una profunda comprensión de las sutiles relaciones entre el ánimo humano y las secretas correspondencias de la Naturaleza, a su vez gobernada por ciclos cósmicos.
El horóscopo chino está compuesto por doce ciclos vitales, cada uno representado por un animal. Si bien en Occidente los signos del zodiaco influyen sobre los individuos nacidos bajo cada uno de ellos, por medio de sus cualidades (tanto positivas como negativas) más cierto es el zodiaco chino, porque cada año marca en los individuos, con su signo indeleble, características y cualidades de por vida e incluso desde antes de su nacimiento.
