El reinado sobre los planetas se atribuía al dios caldeo Marduk, cuya descripción, hecha en la quinta tablilla de La epopeya de la Creación, dice asi:
«El construyó las residencias de los grandes dioses. Fijó las estrellas que están hechas a su imagen y hasta los "Lumasi". Calculo el año y designó los signos del Zodiaco.
Atribuyó tres estrellas a cada uno de los doce meses. Después de definir por signos los días del año, determinó la posición de Nibiru, para que cada uno tuviera su lugar y ninguno se adelantara ni retrasara.
Puso a su lado a Enlil y a Ea. Abrió puertas a cada lado y levanto solidos muros a izquierda y derecha. Puso las "alturas" en el vientre de Ea e hizo resplandecer la nueva Luna a la que confió la noche. Hizo de el (la Luna era masculino) un ser de la noche, a fin de que los días estén fijados.»
El astrologo ingles Rupert Gleadow nos dice en su obra Les Origines du Zodiaque quien era exactamente el dios Marduk:

