Marte, planeta guía de Escorpio, representa la agresividad, pero mientras en Aries expresa violencia que logra exteriorizar y manifestar a la luz del sol, en Escorpio, como la semilla que se entierra, también la agresividad permanece escondida, además de potente, oculta bajo tierra, y espera la ocasión más apropiada para manifestarse.
El hecho de que este signo debe afrontar la muerte y el nacimiento, obviamente en sentido figurado, le ha creado alrededor un halo de fascinación y de misterio.
Inteligentes e intuitivos, los nativos de este signo sienten en sí mismos un increíble deseo de conocer, de profundizar, de ir más allá.
De carácter difícil y a veces irascible, aman el riesgo y las situaciones que comportan peligro. Sienten en el cuerpo la potencialidad inmensa que el otro planeta de dicho signo, Plutón les proporciona.
A veces no logran canalizar positivamente estos recursos, porque su enredada naturaleza puede estar llena de problemas y conflictos interiores, que antes que nada tendrían necesidad de ser resueltos.
En realidad su alma está colocada, por primera vez, frente al misterio de la propia existencia: quiénes son, qué finalidad tiene la vida, por qué han nacido, a dónde irán.
