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jueves, 26 de julio de 2018

LA IDOLATRÍA DE LOS HEBREOS Y LOS EGIPCIOS


La idolatría, la hallamos condenada en todas las páginas de las Escrituras con los más formidables anatemas, y sin embargo, en muchas de ellas, se encuentra también explicado como cayeron en ella los hebreos, a pesar de tan severas y terribles amonestaciones.

Todos conocemos el famoso relato del capítulo XXXII del Éxodo. Moisés había subido a la cumbre el Sinaí a recibir del Señor las Tablas de la Ley; mas viendo el pueblo que tardaba en bajar del monte, se dirigió amotinado contra Aarón pidiéndole que les hiciese dioses, pues no sabían qué había sido de aquél.

Creyó Aarón disuadir a los hebreos de su propósito pidiéndoles que le entregasen para ello los zarcillos de oro de sus mujeres e hijas, pensando que su avaricia les impediría desprenderse de ellos; pero insistieron en su petición, y habiendo vaciado el oro en un molde, hicieron con ellos un becerro fundido, imitación del buey Apis de los egipcios, ofreciéndole holocaustos y danzando en torno de él, como acostumbraban hacerlo los gentiles.
 

lunes, 2 de julio de 2018

HISTORIA DE MOISÉS Y LAS PLAGAS


En la Basílica de San Pietro in Vincoli, hay una magnífica estatua que allá en el siglo XVI estuvo destinada a figurar entre otras muchas en el ostentoso panteón de Julio II, el papa belicoso que prefirió ceñir la espada de S. Pablo a ostentar en su diestra los pacíficos atributos del príncipe de los apóstoles.

Aquella estatua es la obra más colosal del coloso del Renacimiento.  Tan imponente y majestuosa es la expresión de su semblante adornado por las ensortijadas guedejas de su cabellera que se confunde con su barba larga y poblada, descendiendo de una frente verdaderamente augusta que recuerda los rasgos de que dotó la antigüedad clásica a Júpiter Tonante.

Esta estatua prodigiosa, representa a Moisés, el insigne libertador, el inspirado profeta, el legislador sapientísimo del pueblo hebreo.

No creemos que, hasta humanamente hablando, pueda encontrarse más vigorosamente marcada la huella de la predestinación en la existencia de un mortal que en la de este hombre extraordinario que tan poderosa influencia ha tenido en la civilización del linaje humano.

Nadie desconoce el sencillo relato que encabeza el Éxodo. Los hijos de Israel hablan crecido y se hablan multiplicado como la yerba desde que entraron en Egipto con Jacob, de manera que en el espacio de doscientos quince años que trascurrieron desde su entrada hasta su salida de aquel reino, llegaron al número de mas de seiscientos mil  hombres capaces de llevar las armas.
 

jueves, 10 de mayo de 2018

LA LEYENDA DE LA ESFINGE


Ha tenido mucha celebridad en todos tiempos la Esfinge, monstruo fabuloso que representaba generalmente un toro con garras de leona, agachada, con el pecho y cabeza de mujer, símbolo de Neith diosa de la sabiduría como Atenea entre los griegos y personificación del espacio celeste.
 
En las ruinas de los templos egipcios de la Tebaida se ven aun largas hileras de Esfinges monolitos.

A poca distancia de la pirámide mayor se ve una de colosales dimensiones enterrada en parte por las arenas del desierto. Es de granito de color rojizo y todos los viajeros han admirado la majestuosa serenidad de sus facciones.

 

martes, 6 de marzo de 2018

RELIGION Y MITOLOGÍA DE EGIPTO

 
Ya indicó el famoso egiptólogo francés Eduardo Drioton, muerto en 1964, que la religión egipcia, como otras del antiguo Oriente, no satisface por completo el concepto que los modernos tenemos de la religión.
 
Enumeraba entre los factores que contribuyen a esta diferencia los siguientes: la carencia de libros sagrados que contengan una revelación, pues los Textos de las Pirámides, los Textos de los Sarcófagos y el Libro de los Muertos, no pueden ser tenidos por tales, como lo prueba la total sustitución de unos por otros en el transcurso de los siglos; la falta de un magisterio que defina su credo, salvo en el caso de Ajenatón, quien, en su reforma religiosa, fue el autor de lo único que puede considerarse una herejía en la larga historia de Egipto; y la ausencia absoluta de símbolos de fe que, por ser una condensación de la doctrina, permitieran hacer profesión de fe por medio de unas cuantas frases.
 
La privación de elementos tan esenciales para la economía de una religión viva, como son la revelación escrita, el magisterio y los símbolos de fe, se explica principalmente por la misma historia del pueblo egipcio, que influyó de manera considerable en la formación de su mitología, la cual tiene origen en un cúmulo de creencias locales. Además, muchos de sus episodios no son más que la transposición al terreno religioso de hechos políticos y militares ocurridos entre los hombres.
 
Un caso patente, que sirve para ejemplificar esta situación, es el del mito de Osiris, el dios de los muertos. Este dios pereció víctima de su hermano. Seth; su cuerpo, arrojado al Nilo, derivó hasta el puerto sirio de Biblos, en el que lo encontró su esposa Isis, quien lo llevó a Egipto, donde su amor hizo que resucitara.